Correlación vs Cointegración: el borracho y su perro

Correlación vs Cointegración: el borracho y su perro

Cuando analizamos la relación de varias activos financieros para buscar una posible estrategia de trading, debemos pensar en la diferencia entre correlación, cointegración y causalidad. Hay una buena analogía asociada con un hombre borracho y su perro para discutir la diferencia.

carteles perro borracho desmotivaciones

El borracho sale del bar para irse a casa y su perro comienza a seguirlo. Él va deambulando. Hay correlación entre los movimientos del perro y el dueño pero no una fuerte conexión. Pueden estar moviéndose en la misma dirección, pero no es una relación estrecha ya que el dueño deambula por la calle. En algún momento, el hombre borracho puede atar al perro a su correa, Esta nueva conexión significa que hay un límite en cuanto a la distancia entre el perro y el borracho.

La alternativa es que el borracho llame a su perro, lo que puede limitar la distancia entre ambos. Ahora se puede decir que los dos están cointegrados. El perro solo puede alejarse hasta cierto punto de su amo. Finalmente, cuando los dos se acercan a la casa, el perro puede tirar de su amo hasta la puerta. Aquí tenemos la causalidad.

La correlación se define para variables estacionarias como el rendimiento, la cointegración se centra en la relación de dos variables no estacionarias, por ejemplo, la diferencia en dos precios, que es la base para el arbitraje. La correlación entre precios puede no tener un significado fuerte. La correlación entre los rendimientos tendrá valor, pero puede que no sea útil para operar porque las dos variables pueden tener una fuerte dispersión.

Si las dos variables tienen una tendencia común, la diferencia ajustada puede ser estacionaria y revertir a una media, esta información es muy útil si la relación se comporta bien. Dos variables cointegradas pueden tener una reversión a la media que puede aprovecharse porque existe una relación a largo plazo entre las dos variables.

Al pensar en negociar dos activos financieros que pueden no ser estacionarios, se puede tomar una diferencia (ajustada por volatilidad o una regresión) para probar si la diferencia es estacionaria. Si la diferencia es estacionaria o cointegrada, existe una mejor oportunidad para diseñar una estrategia de trading rentable entre los dos. La relación estacionaria puede permitir la gestión de una operativa de pares. Si no hay estacionalidad, la estrategia no podrá explotarse.

* La historia original está sacada de Michael P. Murray

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